jueves, 21 de mayo de 2009

Noche de lunares para ciegos

A Sergio le gustaba soñar, Sergio se despertaba para hacerme daño y se dormia para alcanzarme curitas. Sergio usaba medias y zapatos, ataba ganchos, broches y escobas, enlazaba sabanas para bajar por la ventana, pero no distinguía la realidad de los sueños y cuando intentó deslizarse la caída se convirtió en vacio y el vacio en una extensa escalera con escalones de mimbre, tan frágil, que bastaba rozarlos para acabar por hundir completamente los pies.

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La Mentira.. tiene?.. patas cortas.
Lia No era petiza.. era?.. mentirosa.
-Que te pasa nena? estas chorreando.
-Ves que sos un idiota Lorenzo, estoy llorando, ni eso podes respetar? llorando para ver si puedo lavarme un poco el alma.
-Es que no te entiendo, sera que yo me lavo el alma con mate, che..